Fuente fotografía: PIXABAY

El ciberdelito es un delito realizado a través de los sistemas de información o internet. Se pueden realizar con diferentes herramientas, y su finalidad es la de robar la información del usuario para realizar una actividad delictiva, mediante la suplantación de la identidad del mismo, robando información personal. Los ciberdelitos más habituales son los siguientes:

  • PHISHING: Los ciberdelicuentes intentan engañar a los usuarios para conseguir las credenciales del titular de la tarjeta de crédito, cuentas bancaria, seguridad social… Mediante el envío de correos electrónicos para suplantar la identidad del titular, redirigiéndolo a una web falsa.
  • ROBO DE IDENTIDAD: Se puede realizar de dos formas, o bien, el ladrón hace uso de la identidad del usuario para abrir cuentas bancarias, alta de móviles… O una vez ya le ha robado la identidad, hace grandes cargos en las cuentas bancarios, o uso de los móviles..
  • DAÑOS INFORMÁTICOS: Lo que se pretende es la destrucción de la información a través de la instalación de un virus informático. Incluso se llega a pedir un rescate monetario, a cambio de desencriptar la información hackeada.
  • INSULTOS Y CALUMNIAS: Realizados a través de las redes sociales o por cualquier medio de comunicación tecnológica. Este hecho está penado por el Código Penal.
  • CIBERBULLING Y PORNOGRAFÍA INFANTIL: Acosar pisológicamente a menores de edad a través de la red, publicar fotografías sexuales de menores de edad, todo ello valiéndose de redes informáticas.

Las nuevas tecnologías son de gran utilidad, pero tenemos que ser conscientes de que los datos personales son parte de nuestra intimidad, y que pueden caer en malas manos dependiendo del uso que hagamos de la tecnología, de las redes sociales y de los smartphones. Por ello, la legislación está a nuestro servicio para la protección de los derechos de los menores de edad cuando son hostigados, o bien, nuestra identidad es manipulada por los delincuentes de la red.